Month: February 2017

Educación

La ultima vez que viajé, es decir, hace aproximadamente tres semanas, me encontraba en la fila del mostrador de Interjet, una fila que aunque había muchas personas, estaba avanzando de manera fluida, ya que su personal estaba atendiendo bien a los clientes, algo que es crucial para la buena reputación de una aerolínea.

Al estar en aquella línea, vi a una mujer que probablemente se encontraba en sus 20s, gritándole a su madre de una manera feroz y su padre, quien también estaba presente, no decía absolutamente nada. De hecho, un poco después, ya en el avión, pude ver que el padre se puso enteramente de lado de su hija, quien inicio la confrontación y la extendió, sin ningún tipo de provocación por parte de su madre.

Esto, por supuesto, me pareció aborrecible y he conocido familias que se han destruido una y otra vez por situaciones como ésta, cuando los padres, o al menos uno de ellos, no reprime a alguno de sus hijos cuando ofenden a su pareja.

No importa cuál sea la situación, me he percatado que es crucial que los padres se apoyen uno al otro en frente de sus hijos, a menos que sea, por supuesto, algo demasiado obvio, ya que de lo contrario los hijos siempre se aprovecharan del apoyo de sus padres y lo utilizaran a su conveniencia.

Cuando los hijos son de edad prematura y los padres favorecen a los niños antes que a la pareja, se está creando un monstruo que en el momento es invisible, pero eventualmente crecerán, siendo incontrolables bestias que pueden llegar a hacer actos irreversibles y de mucha gravedad, mismos que puede terminar poniéndoles en problemas con la autoridad o, eventualmente, hacerles perder su libertad.

Por esta razón es más que imperativo que desde el inicio de la vida los padres cosechen un ambiente de armonía y paz en el hogar y que den un ejemplo de cómo hay que tratar a nuestros semejantes, especialmente a aquellos mayores a nosotros y no se diga nuestros padres y abuelos.

Cuando una pareja tenga un problema entre sí, siempre se debe de discutir en privado sin gritos y sombrerazos, ya que al hacer esto no solo estamos dando un mal ejemplo, sino también es posible causar mucho temor en los niños pequeños y hasta crear traumas que, eventualmente, con el paso del tiempo y experiencias pueden llegar a mutar en algo mucho más grave, como un hábito de violencia absoluta.

A su vez, los padres deben de ser firmes con sus hijos cuando así lo requiera y mostrares no sólo con palabras, sino con acciones, el hecho de que siempre hay que resolver nuestros problemas de una manera civilizada y de la manera más silenciosa que se pueda.

Esto puede ser reforzado por enseñar a los hijos a tener un carácter independiente y a saber estar solos, sin necesitar constantemente de nadie.