El astro rey en la medicina
Posted on: May 24, 2016, by : DepiLast

Pensar en el astro rey que es como le llamamos desde tiempos inmemorables al sol, es pensar en varias cosas. Es pensar en la playa y descansar plácidamente para adquirir un bronceado envidiable; es pensar en la fotosíntesis, que es la fuente de la vida en las plantas y prácticamente de la humanidad, es pensar en rayos ultra violeta que pueden ser algo negativo, aunque no necesariamente.

sol

También pensar en el sol puede ser la solución en cuanto a la generación de energía limpia; en fin, el sol es el astro rey, el centro de nuestro universo y merece toda nuestra admiración.

Pues bien, el sol como fuente de nuestra energía y creador de vida, ofrece entre otras cosas los rayos ultra violeta (UV), los cuales producen varios efectos en la salud al ser una radiación entre no-ionizante e ionizante.

Si buscamos un poco sobre este tema, notaremos que existen varios tipos de rayos UV, que son diferenciados entre sí de acuerdo a su longitud de onda y por ello tienen una energía por fotón (formas de radiación) particular.

De ahí que podemos encontrar los siguientes tipos de rayos: Ultravioleta A (UVA), Ultravioleta B (UVB), Ultravioleta C (UVC), Ultravioleta cercano (NUV), Ultravioleta medio (MUV), Ultravioleta lejano (FUV), Línea Lyman-alpha (H Lyman-α / Ly-α), Ultravioleta de vacío (VUV) y Ultravioleta extremo (EUV).

Ahora bien, entre esta gama de rayos ultravioleta, podemos estar tranquilos porque los UVC, mortales para el ser humano, se quedan en el camino al ser absorbidos por el oxígeno y el ozono de la atmósfera.

En cuanto a los UVB, llegan a filtrarse en mínima cantidad a través de la capa de ozono. De ahí la importancia de cuidar este valioso elemento para no exponernos de forma directa ni a los UVC ni a los UVB.

En el caso de los UVA, son absorbidos por la atmósfera terrestre y es donde comienzan varios ciclos dentro de nuestro planeta, como la fotosíntesis.

Aun cuando los rayos UVA y UVB constituyen sólo una pequeña porción de los rayos solares, estos son la causa principal de los efectos dañinos del sol en la piel.

proteccion-solar

Además, los rayos UV dañan el ADN de las células de la piel y los cánceres de piel comienzan cuando este daño afecta el ADN de los genes que controlan el crecimiento de las células de la piel.

Ahora bien, si se mantienen ciertos cuidados, como el usar protectores solares y no exponerse a los rayos solares en sus horas más peligrosas, que van de las 10 a.m. a 4 p.m., además de cuidar la capa de ozono, podemos seguir teniendo una convivencia sana con el astro rey.

Por otro lado, el hombre en su búsqueda de cuidar su salud ha recurrido a la naturaleza para este fin. Por supuesto que el sol está dentro de estas opciones. Por lo que vemos que las distintas culturas han utilizado las radiaciones solares para el tratamiento de diversas enfermedades.

Es hasta el siglo XX, gracias a Niels Finser, quien ganara el Premio Nóbel de Medicina en 1903, cuando se dio un giro a lo que se sabía de los rayos UV y sus posibles aplicaciones, con la UV-terapia en el tratamiento del lupus vulga.

Gracias a esta aportación médica se marcó el inicio del desarrollo y la investigación de la fotomedicina, es decir, la aplicación de las radiaciones no ionizantes en esta disciplina.

Para 1925, Goekerman usa el alquitrán de hulla, asociado al UVB, en el tratamiento para psoriasis. Ya para 1957 se inicia la era del PUVA, la Fotoquimioterapia que asocia los psolarenos con las radiaciones UVA y la Fototerapia con UVB.

Las investigaciones continúan en este sentido y recientemente se ha encontrado una banda del espectro UVB denominada UVB de banda angosta, que está mejorando las expectativas de la Fototerapia.

La tecnología va de la mano de la ciencia y gracias al desarrollo del láser con sus diversas modalidades han hecho una mancuerna particular, junto con la terapia fotodinámica que son los últimos avances en esta materia.

Como vemos, nuestra relación con el astro rey puede ser tan sana como uno decida cuidarse. Así que a cuidarnos de los rayos solares y a cuidar la capa de ozono.